“La Oficina de Conciliación en el fuero laboral ha dado buenos resultados”
El vocal del TSJ Luis Enrique Rubio destacó la importancia de haber consolidado una experiencia que nació como prueba piloto
“Este es un momento de alegría, no protocolar, porque lo que intentamos realizar como una prueba piloto, en sus meses de funcionamiento, ha dado bastante resultado. Entonces, creímos que era el momento de intentar consolidar esta experiencia”. Esto destacó el vocal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Luis Enrique Rubio durante el acto en el que se celebró el haberse otorgado carácter permanente a la Oficina de Conciliación, que funciona en la órbita de la Cámara Única del Trabajo de la ciudad de Córdoba. La ceremonia se desarrolló en el salón Bialet Massé, de Tribunales III, y asistieron el presidente del TSJ, Carlos García Allocco, además del titular del Colegio de Abogados, Alejandro Tejerina, y de numerosos magistrados, funcionarios, empleados y letrados que litigan en el fuero.
El Dr. Rubio insistió en el mismo concepto: “la experiencia ha sido positiva porque se han tenido en cuenta dos principios fundamentales. Por una parte, la decisión exclusiva del juez que interviene en la causa de determinar si es posible mandar un expediente a la Oficina de Conciliación, sea porque lo estima pertinente o porque media pedido de partes. Pero nunca se pierde el control jurisdiccional del expediente. En segundo lugar, si hay acuerdo entre las partes, el juez mantiene su plena jurisdicción, para determinar si el acuerdo al que se ha llegado, puede ser homologado o no. Todo esto, teniendo en cuenta el principio de irrenunciabilidad de los derechos”.
Por su parte, el presidente de la Cámara Única del Trabajo, Carlos Alberto Tamantini, enfatizó que la experiencia comenzó gracias al valor de “quienes, frente al incremento de expediente recibidos, pensaron cómo innovar dentro del ámbito del tribunal con un instituto tan caro al proceso laboral, como es la conciliación”. “Para ello, se integró un grupo humano comprometido con ese objetivo”, agregó.
Tras agradecerles al anterior presidente de la Cámara, Huber Alberti, y a quienes trabajan en la Oficina de Conciliación, el camarista pidió que sigan confiando en este instituto de cara al futuro. “La conciliación quiere ser un complemento útil de la legalidad, en cuanto la obra de un autorizado intermediario debe servir para eliminar entre las partes aquellos malos entendidos y rozamientos que son, a menudo, la única causa del litigio, y para estimular entre las partes el sentido de la solidaridad humana, y para inducirlas a encontrar, por sí mismas, la justa solución del conflicto. Esto, antes de recurrir a la obra del juez, que debe reservarse sólo para los casos en los que haya, entre las partes, un desacuerdo imposible de resolver con la recíproca comprensión y buena voluntad”. Con estas palabras del jurista italiano Pietro Calamandrei concluyó el Dr. Tamantini.
Primeros pasos
El objetivo de la Oficina creada es que las diferentes salas que conforman la Cámara remitan, ya sea de oficio o a petición de parte, aquellas causas en trámite que pudieran ser susceptibles de una conciliación.
Por medio del Acuerdo Reglamentario Nº 1.212, serie “A”, el Alto Cuerpo, en función de una serie de datos estadísticos, concluyó que “la Oficina ha cumplido razonablemente con los fines propuestos en los momentos de su creación”. En efecto, entre agosto y noviembre de 2013, del total de 536 causas remitidas por las diferentes salas, “se logró el avenimiento de las partes en 307” de aquellas; es decir, en el 57,3% de los casos en que intervino la Oficina. Esta, además, cuenta “con el apoyo y beneplácito de los letrados”, según el TSJ.